Mostrando entradas con la etiqueta inmigración. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta inmigración. Mostrar todas las entradas

miércoles, 30 de diciembre de 2015

La foto de 2015


Refugiado es la palabra del año 2015 de la Fundación del Español Urgente (Fundéu). Es la persona que "se ve obligada a buscar refugio fuera de su país a consecuencia de guerra, revoluciones o persecuciones políticas", a diferencia de inmigrante o de migrante.

En estos días de balance, de elecciones y jerarquizaciones, encontramos numerosas webs informativas que nos traen el año en imágenes, en viñetas, en noticias, en memes, en éxitos musicales o en tuits. Como botón de muestra: La buena prensa o el Wall Street Journal.

De todas ellas, las fotografías de Nilufer Demir, las del pequeño Aylan, en portada de la prensa europea, evocan al refugiado que no llegó. Esa es la foto del año.  La que remueve las conciencias respecto a los centenares de muertes provocadas por las guerras y el terror.



En septiembre, en la playa de Bodrun, allí la palabra refugiado adquirió un nuevo sentido para oponerla a la indiferencia, al silencio mediático. Polémicas aparte, los diarios la incluyeron en portada.

Sin embargo hay tres miradas, tres momentos que transforman el significado. La primera descontextualizada se centra en el cuerpo del niño;  la segunda, la del gendarme turco que toma nota junto al pequeño y la tercera en la que lleva su cuerpo en brazos. 





Tres posiciones ante la realidad. Pensemos en Aylan y en todas las familias  que no pueden recibir la llegada de 2016 con sus seres queridos. Miradas al pasado y la esperanza en un tiempo mejor para el Nuevo Año.  Interdiversity

martes, 12 de julio de 2011

Campañas, abonos y emociones



La Copa América sigue adelante, aunque las “lágrimas negras” por el descenso del River Plate quitaron brillantez al partido inicial. No se pierdan el relato periodístico con las expresiones características y también los tópicos. Para decir que Colombia ha ganado sin demasiado esfuerzo, se recurre al café aguado. Interesantes narraciones en las que se mezclan pasiones futbolísticas y frases hechas.

Aquí, en España, estamos de aniversario Waka Waka, en periodo de captación de abonados y en pleno mercado de verano. En los spots se está recurriendo a estrategias cuanto menos curiosas. La del Valencia, “Nuestra fuerza es tu fe”, polémica en la medida que mezcla fe religiosa con creencia deportiva. Me imagino que entre los aficionados del Valencia, habrá seguidores de todas las religiones e incluso agnósticos. Además uno de los monjes protagonistas ya no milita en el Valencia, Joaquín ahora está en el Málaga, por lo que los iconos futbolísticos son también efímeros y cambiantes.

Son preferibles campañas más conceptuales, sin llegar al koala del Getafe, recuerdo la del Atlético de Madrid de la temporada 2005-2006 en la que la carta del inmigrante aficionado del club colchonero transmitía mucho más que un abono, hacía un retrato de las condiciones del inmigrante y de su relato hacia su país de origen. Una auténtica pieza de una campaña de abono en clave social.

Otra campaña reciente de abonados - a modo de cámara oculta- del Estudiantes de baloncesto, también ha conseguido trascender su propio target para ser “noticia” de informativo. El pivot Germán Gabriel, se viste de pescadero para gastar una broma a las inocentes clientas en el mercado. Aunque se han pasado de ketchup al cortar el pescado. El gag ha conseguido sumar 1500 abonados en tres días.

Marketing deportivo e ídolos en un paisaje en el que nombres como Neymar, Messi o Kun movilizan portadas y aficiones, locales y globales.
Interdiversity

jueves, 7 de abril de 2011

Una víctima Viorela Alexandra

La representación informativa de los casos de violencia contra mujeres es un tema que desgraciadamente no pierde actualidad. Meyers en 1998 enumeró cinco formas de malas prácticas o aspectos no deseables desde el punto de vista periodístico y -por ende- social a la hora de informar sobre los casos de femicidios:


1. Las noticias representan a las víctimas de la violencia masculina como responsables de la agresión,

2. Si se pregunta qué ha hecho la mujer para provocar o causar la violencia,

3. Cuando se excusa al agresor porque “estaba obsesionado” o estaba enamorado o celoso o de cualquier otra forma,

4. Cuando muestran falta de equilibrio en el tratamiento que se le da a la víctima y el que se le dispensa al agresor y

5. Cuando representa al agresor como un loco, un monstruo o un psicópata mientras ignora la naturaleza estructural de la violencia contra las mujeres.


En diversas investigaciones, describimos como indicador preocupante, la minimización del acontecimiento con la presentación de los móviles o la declaración de vecinos que caracterizan de un modo “favorable” al agresor, por ejemplo el caso de Elche, sucedido el miércoles 13 de abril de 2005 en el que un hombre mató a mazazos a su mujer y a sus dos hijos mientras dormían. En un despiece y en negrita las declaraciones vecinales titulan “Era un matrimonio normal” (LP, 14 de abril de 2005, p.3) y en el subtítulo afirma que los vecinos del barrio ilicitano del Pla afirmaban extrañados que nunca escucharon discusiones ni problemas de malos tratos entre la pareja.


¿Qué decir de las opiniones? Hoy el diario El Mundo, atendiendo al clamor social vía Twitter y denuncias generalizadas, ha eliminado el post titulado “Un chico normal”. Nos quedan las hemerotecas, la versión impresa no se puede descolgar, y el recuerdo del nombre de la víctima embarazada de 19 años: Viorela Alexandra, tampoco. Seguiremos trabajando por ella y por tantas otras.

Interdiversity

lunes, 7 de febrero de 2011

Omar y los retornados

No sé si será que estoy afectada por el lenguaje choni de las “princesas de barrio”,-lo llaman docu-show- pero todavía puedo distinguir un titular desafortunado como “La marcha atrás de Omar” para narrar el hecho noticiable de que ¿por primera vez? un inmigrante pretendía saltar la valla de Ceuta en dirección a Marruecos. Me recordó la película de Aristarain “Un lugar en el mundo” y las dificultades de descubrir ese lugar.

Varios autores han dedicado sus columnas, mezclando rareza con crítica política, en particular coincidencia con la llamada laboral alemana a los jóvenes cualificados, en la misma semana del “Vente a Alemania Pepe” y también muy cercano a las declaraciones de Cameron, en sintonía con Angela Merkel: “el multiculturalismo británico ha fracasado”. Parece que hemos avanzado poco con titulares como el de Omar.
Pero vayamos un poco más al meollo de la información que demuestra que, sea de ida o de vuelta, la fuente es siempre institucional. Otro detalle dormía en las escolleras del puerto. Claro, el desenlace es el previsible, la detención. En el colmo de la paradoja, algunos medios recuerdan al inmigrante que puede acogerse al retorno social. Por cierto, hay tres categorías de retornados.
Sin duda la película de Omar es bien distinta a Said o las Cartas de Alou, magníficos trabajos de Llorenç Soler incluso que las Extranjeras de Helena Taberna. Tendremos que renovar la filmografía para reflejar a los retornados. Con ellos, de alguna manera, retrocedemos todos.
Interdiversity